La existencia de los antiguos pobladores de La Libertad se remonta a 12,000 años, tal como lo prueban los restos arqueológicos encontrados en las Pampas de Paiján, la Cumbre y Quirihua.
En la zona Chala y Yunga surgieron grandes culturas como la Cupisnique, Salinar, Virú, Chimú y Mochica. Pertenece a la cultura Mochica o Moche (siglo III al VII D.C.) la renombrada cerámica realista ("huacos retrato") y los llamados "templos piramidales" que demuestran el gran conocimiento de la arquitectura logrado por los mochica.
Posteriormente fue sede de la cultura Chimú (siglo XII al XV D.C.) con su capital Chan Chan, que es la metrópoli de adobe más grande de América prehispánica y la segunda del mundo. Destacan también por su excelente trabajo de orfebrería, principalmente en oro, y por sus técnicas avanzadas de agricultura plasmadas en las extensas redes de acueductos.
Trujillo, capital del departamento, fue fundada en 1,534 por Diego de Almagro muy cerca de la ciudad Pre-Colombina de Chan-Chan. Es considerada como una de las urbes hispánicas con mayor herencia en la historia del Virreynato del Perú. Durante la Colonia, se convirtió en un lugar solariego para los nobles y hacendados. Cuando llegaron las años de la Guerra de la Emancipación, Trujillo se entrega por entero a la causa patriota y en 1820, al enterarse del desembarco de San Martín, proclama su independencia.
En la actualidad es uno de los centros económicos y culturales del norte del Perú. Capital de la Marinera y la Resbalosa, tierra de caballos de paso y de hermosas playas en las que aún navegan los tradicionales caballitos de totora.
En los valles de Trujillo y sus contornos se ha podido reconstruir bastante de la vieja historia de la región, desde los tiempos del Paijanense, época de cazadores y pescadores con arpón (10,000 a.C.), pasando por los agricultores incipientes de la Huaca Prieta de Chicama, hasta el punto en que los cultivadores y marisqueadores aprendieron a construir templos y sistemas de riego , tal como se sabe por sitios como Alto Salaverry.
Si bien la Cultura Cupisnique es el resultado de un proceso que se inició en el pre-cerámico, es evidente que representa la época de más alto desarrollo del formativo trujillano, según se puede apreciar en la hermosa cerámica y sus templos, como los de Huaca de los Reyes y Valle de Moche. De allí se deriva la Cultura Moche, cuyo centro urbano más desarrollado está en Moche mismo, donde se ubican las Huacas del Sol y La Luna. La cerámica de Moche es famosa por la belleza de su modelado y sus dibujos. Moche fue interrumpido por la conquista Wari, de modo que después del Siglo XI se desarrolló una nueva cultura, la Chimú con su impresionante capital 'Chan Chan', considerada como la ciudad de barro más grande de América antes de la llegada de los españoles. El Reino Chimú, convertido en un gran imperio que extendió sus dominios desde Tumbes hasta Supe, fue el más grande de la costa antes de la dominación Incaica. Se atribuye al Inca Pachacútec y a su hijo Túpac Yupanqui, la invasión de este reino. Los chimúes se rindieron al invasor, quienes los respetaron y llegaron a considerar como aliados. Se tiene entendido que los chimúes, hábiles orfebres, ejercieron influencia en el arte de los Incas. El dominio Inca no fue mayor de 100 años y, al cabo de ese tiempo, se produjo la conquista española.
En la Epoca Republicana, y durante la Guerra con Chile, en Huamachuco se lleva a cabo la ultima batalla de la guerra con los chilenos. En 1932, siendo Presidente el General Luis Sánchez Cerro, se produjo un movimiento revolucionario realizado por civiles procedentes de las haciendas y de los valles de los alrededores de Trujillo.
La Libertad fue cuna de Faustino Sánchez Carrión y César Vallejo. En la actualidad es uno de los departamentos mas desarrollados en el norte del país, con un gran crecimiento de sus posibilidades agroindustriales.